La novela premiada es una atractiva y documentada obra que se enmarca dentro del género histórico, que relata las luchas de poder de una poderosa familia canaria del siglo XVI, que se enfrenta en diferentes ocasiones a los piratas y corsarios moriscos.
El jurado de este prestigioso certamen deliberó durante varias horas hasta conseguir un acuerdo, que incluye la concesión de un accésit de edición a El hombre que ama a Gene Tierney, un singular texto introspectivo de gran valor literario cuyo autor es el escritor, actos y guionista Daniel María.
Los integrantes del jurado de la vigésimo séptima edición del Premio de Novela “Benito Pérez Armas” fueron Álvaro Arvelo Hernández, presidente de CajaCanarias, economista y profesor mercantil; Cecilia Domínguez Luis, escritora; Juan Manuel García-Ramos, catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de La Laguna, escritor y crítico literario; Juan Cruz Ruiz, periodista y escritor, y Ramón Trujillo Carreño, ex catedrático de Lingüística de la Universidad de La Laguna, presidente de la Academia Canaria de la Lengua y escritor.
Francisco Estupiñán es un reconocido periodista, que ha desarrollado una dilatada trayectoria en periódicos como El Día y La Gaceta de Canarias, así como en tareas de comunicación en el Gobierno de Canarias y, actualmente, en la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife.
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1961, es licenciado en Filología Hispánica y doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna. Ha publicado La isla redimida, una crónica de la metamorfosis de Fuerteventura editada por el Cabildo de esta Isla, y su tesis doctoral ‘La escritura entre líneas’, en la que analiza los artículos de opinión en El Día entre 1966 y 1975.
Es autor de diferentes investigaciones en comunicación social y colaboraciones literarias en diversas revistas y suplementos. Entre las primeras cabe citar ‘Mitos sobre la globalización y las nuevas tecnologías de la comunicación’, ‘El sentido crítico y los medios de comunicación’ y el estudio realizado sobre el suplemento de Diario de Avisos ‘Gaceta semanal de las artes’.
La obra ganadora
La novela ganadora es fruto de siete años de intenso trabajo de documentación histórica y construcción de la trama argumental. Comienza a modo de memorias de un cautivo de un corsario musulmán. Hecho rehén a cambio de la libertad de la esposa de su hermano, pronto es consciente de que no va a ser pagado el rescate y, por lo tanto, que su vida depende de la voluntad del pirata Morato Arráez. Éste les proporciona sin embargo un trato exquisito y les cuenta sus andanzas (su origen albanés y posteriores correrías, que incluyen el ataque a las posesiones del hermano del protagonista en Lanzarote).
Tras pasar por Salé, son llevados a Fez. En los calabozos de Fez, conocen a un musulmán hijo de Dogali el Turquillo, famoso y temido en Canarias por sus temibles escaramuzas razzias (personaje real que ocupó y saqueó Arrecife en 1571). Este hijo de corsario les comunica que han pasado a ser parte del botín que Morato de Arráez le deja al rey de Fez. Cuando vence el plazo y el hermano del cautivo no paga la suma requerida para la liberación, el rey decide enviar al cautivo con un judío ceutí al que debe a su vez dinero. Así, el protagonista es llevado a Ceuta.
En los siguientes capítulos se describe a un viejo Agustín de Herrera, cuyo padre, ídolo de su infancia, falleció a manos de los musulmanes cuando él contaba con ocho años. A partir de ese momento, se convierte en heredero de las tierras de su padre. Con dieciséis años, se cumple su sueño de poder vengar a su padre y tomar parte de una expedición para conseguir prisioneros.
Tras casarse, viaja con su esposa a la Corte, donde conoce, entre otros, al heredero del trono, Felipe. Su vida de casado se ve enturbiada por la imposibilidad de su mujer de tener hijos y el tórrido romance de Agustín con Bernardina. Inés, su esposa, hace oídos sordos a los rumores; hasta que Bernardina se queda embarazada de Agustín y es presa de los celos. Antes de que nazca la niña, el esposo de Bernardina, un mercader genovés, es asesinado, y las sospechas recaen sobre Agustín. Para huir de toda esta maledicencia, así como de la impotencia que le provocaba no poder disfrutar de su hija y su amante con libertad, se vuelve a embarcar a Gran Canaria en busca de tropas para regresar a Berbería.
La aventura supone un nuevo éxito económico, y a esta alegría se suma el nacimiento de una nueva hija, esta ya sin duda de la paternidad, de Bernardina. Ganado el favor real por su valor, consiguió el reconocimiento de sus dos hijas como legítimas así como el encargo de apaciguar Madeira, lo que logra sin esfuerzo.
En este momento, ambas historias se cruzan; ya que es su mujer, Inés, y su hija, Constanza, las que son secuestradas por Morato de Arráez y por las que el primer narrador es cambiado a modo de garantía de pago. El último capítulo es una carta del otro cautivo, Francisco Sarmiento, que gracias a los ruegos de su mujer sí fue excarcelado.