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El buen periodismo, posible sólo fuera del "mainstream"

Para que los reporteros puedan empezar a investigar con calidad, es imperioso que los medios ofrezcan mejores condiciones laborales.

JULIO RÍOS / LA JORNADA

Las tristes condiciones laborales que viven los reporteros, la censura que ejercen los grandes conglomerados de medios de comunicación, la dependencia que genera la publicidad gubernamental y la poca calidad en los contenidos de los medios han sido temas en los que pusieron especial atención los asistentes y los ponentes del VIII Encuentro Internacional de Periodistas que se realizó dentro de la Feria Internacional del Libro.

El VIII Encuentro Internacional de Periodistas congregó a figuras como Martín Caparrós y Juan Villoro. FOTO: HÉCTOR JESÚS HERNÁNDEZ


Ya en algunas ocasiones hemos tratado en este espacio las complicaciones que viven los reporteros en medio de un complejo entramado de intereses fácticos. Así, la única válvula de escape que va existiendo como alternativa a los medios tradicionales –que salvo honrosas excepciones se dedican a no incomodar al poder– son los portales independientes o la prensa digital.


Por ejemplo, durante la mesa de discusión Los cómplices del poder, que moderó Alonso Torres, director de información de la UdeG, y en la que participaron varios comunicadores como Jenaro Villamil o Anabel Hernández, Alejandro Páez, del portal SinEmbargo.com, explicó que existen mil 700 periódicos en todo México.


“¿De que creen que se mantienen esos periódicos? Pues fácil, se mantienen principalmente de la publicidad gubernamental y por eso pocas veces cuestionan, pocas veces profundizan”, indicó Paez.


Por su parte, el catedrático Sergio Arribá, de la Universidad de Buenos Aires, explicó que en Argentina funciona una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que consiste en repartir equitativamente el espectro radioeléctrico, 33 % para particulares, 33 % para el Estado y 33 % para Asociaciones civiles o comunitarias.


“Esto tiene como objetivo que no haya un grupo hegemónico dominando los medios. Imposible pensar que esto suceda en México algún día, y aun así, mientras aquí tienen a Televisa y a TV Azteca, nosotros en Argentina tenemos a Grupo Clarín, que tiene 257 empresas”, explico el académico.


Es por eso que en México casi no se hace periodismo de investigación: “Porque el periodismo noticioso no está hecho para informar, sino para deliberadamente desinformar, manipular y sesgar”, señaló el periodista Virgilio Caballero, en otra mesa realizada durante este mismo encuentro que organizó la Dirección General de Medios de la Universidad de Guadalajara.


Y añadió: “Precisamente porque no se busca la verdad, el periodismo en México es mediocre, no les importan las audiencias, los escuchas, sino el servicio que le rinde al poder, a todos los poderes, de ahí su mediocridad. (…) una persona puede ver por 20 años las noticias y no comprender nada, porque ese periodismo está hecho sin ningún compromiso y para hacer que la gente no comprenda nada”, dijo Caballero, quien considera que por los mismos motivos la crónica también es un género olvidado por los diarios.


Daniel Lizárraga, quien es jefe de información de Carmen Aristegui y que trabajó en Proceso y Animal Político, lamenta que en México no exista ningún periódico que cuente con una unidad de investigación.


“Y no me refiero a unidades de investigación como en Europa o Estados Unidos. No, sino como en Sudamérica. Allá sí tienen y acá no existe. El reportero que quiere hacer investigación tiene que hacerlo rascándole a su tiempo libre, con una agenda alterna a la de su medio; pocos medios de comunicación dan el tiempo al reportero para que haga un buen trabajo. Yo le tengo que robar horas de sueño a la madrugada y en el noticiero hemos querido emprender el experimento de una pequeña unidad de investigación y los reporteros se sienten motivados y hemos ya presentado algunos asuntos interesantes como el de las tarjetas Monex”, indicó.


Jenaro Villamil, de la revista Proceso y el blog Homozapping, reflexionó que ante el control hegemónico que tienen los grandes medios, las audiencias reclaman cada vez más periodismo crítico y de profundidad. “Por eso Televisa vive su peor crisis de credibilidad en la historia. La gente ya no les cree y está pidiendo otros espacios, por eso consulta Internet, por eso pide más calidad”, apuntó.


Esto, de acuerdo con Alejandro Paez Varela, se convierte en una oportunidad para que los periodistas emprendan nuevos proyectos independientes.


“Lo que yo les pido es que dejen de abrir las páginas de la prensa main, y empicen a abrir las páginas alternativas,.Hay mucha, mucha prensa alternativa. Abran y chequen dos o tres versiones de una nota, eso es hacer algo; vivimos de hits en estos momentos, es importante que los sitios alternativos crezcan, que la prensa tradicional empiece a tener miedo de la alternativa y descubran los ángulos que hay, eso es participar dentro de su escritorio”.


Sin embargo, en lo que todos coincidieron es en que para que los reporteros puedan empezar a investigar y a ofrecer trabajos de calidad, también es imperioso que los medios ofrezcan mejores condiciones laborales y dignifiquen el oficio.

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