M. CEBRIÁN / ABC
Los escritores Julio Llamazares y Juan Cruz se dieron cita esta semana en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, en Toledo, para compartir su visión sobre periodismo y literatura con los numerosos toledanos que acudieron a la cita, atraídos por el bagaje de letras y cultura acumulado por ambos autores.
Julio Llamazares y Juan Cruz, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha. FOTO: ABC
Sobre cómo están afectando las nuevas tecnologías a la literatura y una posible desaparición del libro, Julio Llamazares considera que«no cambian las formas sino los formatos». Asegura que quizá, dentro de un tiempo, el libro pueda desaparecer como soporte, al igual que lo hicieron los papiros o las tablillas de barro, pero defendió que lo que no va a desaparecer es la necesidad del hombre de transmitir emociones y pensamientos, lo que al fin y al cabo es la literatura.
Además, a lo largo de la conferencia tanto Llamazares como Cruz disertaron sobre la independencia y objetividad en el periodismo, y tanto el leonés como el canario se mostraron convencidos de que no existen. No obstante, ambos defendieron la honestidad y la dignidad del oficio periodístico, siempre y cuando no se use para transformar la realidad.
Ambos escritores acudieron a la cita acompañados de sus últimos trabajos. En el caso de Julio Llamazares, Las lágrimas de San Lorenzo (2013) es su última novela, una emocionante historia sobre los paraísos e infiernos perdidos, con padres e hijos, amantes y amigos, encuentros y despedidas que recorren toda una vida entre la fugacidad del tiempo y los anclajes de la memoria.
Juan Cruz ha visto reeditada en 2013 la novela con la que ganó el Premio Azorín de 1987,El sueño de Oslo, una historia de amor, de amistad y melancolía, todo un homenaje a los sentimientos. Quizá por eso, está escrita en memoria de dos grandes novelistas del siglo XX, como F. Scott Fitzgerald y Julio Cortázar. El autor expresa el afán permanente de fuga de una realidad cercana y concreta hacia un horizonte indefinido en cuyo espacio mítico se encuentra Oslo.