Sin duda se trata de una bonita muestra de solidaridad entre periódicos. Según ha revelado el presidente del diario venezolano El Nacional, Miguel Henrique Otero, un grupo de cabeceras colombianas se ha comprometido a enviar papel a los rotativos del país vecino, que atraviesan una profunda crisis por las dificultades que tienen para abastecerse de la materia prima, lo cual está incluso provocando el cierre de algunos de ellos.
‘Collage’ de la iniciativa ‘Todos somos Venezuela’
«Es una iniciativa de los periódicos colombianos de enviar papel en solidaridad, no solamente a El Nacional sino a otros periódicos venezolanos», ha asegurado en declaraciones a la agencia Efe un Otero que, precisamente, está al frente de uno de los diarios más amenazados, como es El Nacional, que según sus propios cálculos podría dejar de circular durante la primera semana de mayo si continuase sin conseguir divisas que le permitan abastecerse de papel.
La iniciativa solidaria con los diarios venezolanos, que podría servir al menos como solución temporal al problema, ha sido impulsada por la Asociación Colombiana de Editores de Diarios y Medios Informativos (Andiarios), que agrupa a los principales periódicos colombianos, como El Tiempo o El Espectador.
Esta asociación es la misma que lidera el proyecto “Todos somos Venezuela. Sin libertad de prensa no hay democracia”, que agrupa a más de 20 diarios latinoamericanos de diferentes países, que se han comprometido a publicar al menos una página diaria con noticias tomadas de los periódicos venezolanos.
La situación de los diarios en Venezuela es muy delicada. Las dificultades para comprar papel en el mercado internacional se deben al atraso en la aprobación oficial de divisas con las que poder importar, debido al rígido control estatal de cambio de moneda. Este retraso ha provocado ya la suspensión de la circulación de varios diarios regionales y también de uno nacional, como es el caso del gratuito Primera Hora.
Otros diarios, como el propio El Nacional o también El Impulso o Nuevo País, están en una situación límite y algunos días han tenido que salir con un número muy reducido de páginas (ocho páginas en el caso de El Nacional).
Mientras el Gobierno se defiende acusando a los diarios afectados de hacer “chantaje político”, éstos acusan al ejecutivo de Maduro de estar retrasando la aprobación del cambio de moneda para, de esta forma, acabar con ellos por ‘asfixia’, evitando así voces críticas.