CRISTÓBAL G. MONTILLA / EL MUNDO
Es posible que hasta en el punto con mayor oscuridad de un túnel se vea la luz. Es la sensación que transmitió este viernes, con un mensaje optimista y esperanzador, Pedro J. Ramírez, durante la conferencia de la Fundación Manuel Alcántara en la que desgranó sus vaticinios sobre el futuro del periodismo. «Nos están intentando poner de rodilla, pero al final nos vamos a poner de pie, los periodistas vamos a volver al centro de la esfera dentro de pocos años, al final de esta década el periodismo estará de nuevo en la aventura de la libertad», aseguró el fundador y director de El Mundo durante 25 años.
Según plasmó en el propio título de la intervención que protagonizó en el Ayuntamiento de Málaga, la profesión se debate «entre un presente miserable y un futuro esplendoroso». A un sector tan herido de crisis por la pérdida de ingresos publicitarios y sus problemas de adaptación a los avances tecnológicos, le aguarda, según Pedro J. Ramírez, una recuperación que pasa, en gran medida, por la captación de suscriptores digitales: «Los problemas que nos ha creado la tecnología también nos lo va a resolver la tecnología; la demanda de información de calidad es cada vez mayor,y la sociedad no va a mirar a otro lado como ya demostró en las elecciones europeas».
A su juicio, «el debate entre la prensa e internet ya está planteado, y ahora pasa por el desfase de los ordenadores ante las tabletas y smartphones». De hecho, al referirse al reto de los medios para adaptarse a los formatos,relató una anécdota que lo transportó al feliz día de la liberación del reportero malagueño Javier Espinosa: «No sabía qué era mi mini tableta, tras sus seis meses de secuestro ya tenían un uso muy común y él no se había enterado».
Mientras, sus intervenciones eran oídas con atención por el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y por otro periodista malagueño de raza.Por el maestro de columnistas Manuel Alcántara, a quien Pedro J. Ramírez hizo partícipe de su creencia de que en la vida casi nada es imposible: «Alcántara es una referencia de ese periodismo de siempre que sobrevivirá a cualquier circunstancia. Me ha dicho que siente no haberme tenido como director. Manolo, no le vamos a poner puertas al campo. Cualquier cosa prodigiosa puede volver a pasar».
Sus agradecidos comentarios eran encajados con complicidad por Manuel Alcántara, cuyo magisterio presidía en las primeras filas el salón municipal en el que se dieron cita numerosas personalidades de la sociedad malagueña. Entre ellas, el exalcalde de la ciudad Pedro Aparicio, el alcalde de Estepona, José María García Urbano, el escritor Antonio Soler, el arquitecto Salvador Moreno Peralta, el director comercial de El Mundo de Andalucía, Rafael Marín, y el director de la edición malagueña de El Mundo, Rafael Porras.
Tras la huella liberal del siglo XIX
La arteria liberal que riega la historia española del XIX también le vale a Pedro J. Ramírez para ilustrar acontecimientos actuales. Lo demostró en el Ayuntamiento de Málaga, cuandoen su acercamiento al maltrecho periodismo de hoy introdujo lo acontecido hace un par de siglos.
Sólo habían pasado unas horas desde la presentación el jueves de su libro La desventura de la libertaden el Ateneo, yseguía echando mano de esa huella del liberalismo tan presente en tierras malagueñas.
Se remontó a las emociones vividas por el protagonista de su ensayo sobre el Trienio Liberal, José María Calatrava, y por Francisco Martínez de la Rosa, que da nombre a una populosa calle de la ciudad. O también a las desgracias de Rafael del Riego.
Además, el actual presidente de la revista La Aventura de la Historiavisitó el obelisco que recuerda al general Torrijos y a sus compañeros de pronunciamiento en la plaza de la Merced, aquella en la que nació en la recta final de la misma centuria el artista Pablo Picasso.