
El periodista José Martí Gómez ha lamentado que en el periodismo actual «hay un exceso de politiquería», en la presentación de su libro El mejor oficio del mundo, celebrada en el Círculo de Economía de Barcelona.
«El libro es una justificación para hablar de periodismo, y más en concreto, de un tipo de periodismo que está en peligro de extinción», ha considerado Gómez, que junto a otros profesionales como Joaquim Maria Puyal, Jordi Évole y Xavier Vidal-Folch, ha rememorado sus inicios y ha radiografiado la situación actual de su oficio.
Gómez, que trabajó muchos años en El Correo Catalán como periodista de sucesos, ha lamentado la pérdida de la figura del editor que «sabe» y «enseña» el oficio a los más jóvenes y la falta de cultura de éstos, que no leen lo suficiente.
«En este momento sigue habiendo buenos periodistas pero tenemos una crisis de empresas periodísticas», ha aseverado antes de asegurar que los profesionales «han perdido la pasión» y de criticar la poca presencia de «crónicas vividas» que hablen sobre los más necesitados en la prensa, inundada por un «exceso de politiquería».

Aunque él mismo ha ejercido todo tipo de periodismo, ha afirmado que su ADN le ha llevado siempre a estar «al lado de los perdedores», ya que su máximo interés ha sido siempre «explicar la vida de las gentes que acababan sentadas en el banquillo de los acusados», como cita en su libro.
Gómez ha opinado que los años de transición a la democracia han sido los más libres del periodismo español, pero que esa libertad «duró poco» y que «los periodistas se acomodaron a la desmovilización ciudadana que se produjo con la creación de los partidos democráticos», algunos por «incompetentes» y otros por «corruptos».
Por su parte, Vidal-Folch ha remarcado que la corrupción entre los periodistas ha sido un fenómeno muy extendido: «Algunos han hecho cosas extraordinarias, y entre ellos, está Martí Gómez, pero en muchas otras cosas, los periodistas no hemos cumplido las expectativas, no somos mejores que otros cuerpos profesionales del país», ha opinado.
Pese a estar de acuerdo con esta afirmación, Joaquim Maria Puyal ha querido transmitir la «trascendencia» del oficio que, dice, contribuye a formar la opinión de la ciudadanía, algo que «conforma directamente la solidez del sistema democrático», a lo que ha añadido: «Si el periodismo está en peligro de extinción, la democracia también».
La cuantificación del valor de la profesión través de audiencias, difusión o visitas en la red es un «cáncer» para la misma, según Jordi Évole, que ha señalado como males del periodismo actual la «sacralización de la polémica y de la opinión» y la banalización de los contenidos.
FUENTE: LA VANGUARDIA / EFE