Los periodistas recurren a menudo a estudios e informes académicos para añadir credibilidad y profundidad a sus historias. Por lo general, la práctica funciona bien, a menos que la información sea sesgada o defectuosa.
Hay preguntas que es necesario hacerse antes de citar este tipo de fuentes. ¿Cómo distinguir datos correctos de datos erróneos? ¿Cómo evitar caer en investigaciones de mala calidad? ¿Cuáles son las señales de alarma?
Un reportero no tiene por qué ser ducho en metodología científica y análisis estadístico, pero sí debe saber qué preguntas hacerse para acercarse a la información de calidad.
Texto completo AQUÍ
