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Voluntariado periodístico

Nuestro compañero Agustín Gajate analiza el desarrollo de la asamblea general de la FAPE, celebrada en Albacete, a la que asistió en representación de la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife.
Imagen de la clausura de la asamblea general de la FAPE. (FAPE)
Imagen de la clausura de la asamblea general de la FAPE. (FAPE)

AGUSTÍN GAJATE BARAHONA

Casi dos décadas después del inicio del tercer milenio la profesión periodística se encuentra en una encrucijada: cada vez hay más titulados universitarios en periodismo y comunicación, mientras que parece cada vez más difícil encontrar empleo de calidad dentro del sector. Cada año salen de las universidades unos tres mil titulados, que se suman a los cerca de 70.000 que hemos obtenido nuestra licenciatura o grado desde 1974.

Los pesimistas dicen que no hay puestos de trabajo para tanta gente, que sólo están trabajando en la actualidad unos 10.000 y que el paro en la profesión ronda los 25.000 desempleados. La buena noticia es que todavía quedan personas optimistas, que ven oportunidades dentro de este sector y que están buscando soluciones para que el periodismo siga aportando conocimientos y valores positivos para la ciudadanía, no sólo a través de los medios de comunicación convencionales, sino desde cualquier estamento de la sociedad.

Confieso que pertenezco al colectivo de optimistas, pero no soy el único. En Tenerife somos al menos un centenar y en el conjunto del país la cifra sube hasta los 18.290, que es el número de profesionales y titulados vinculados a las asociaciones de la prensa repartidas por todo el territorio nacional, a los que habría también que sumar a los más de siete mil agrupados en los diez colegios profesionales creados hasta la fecha, a los que espero se sume pronto el Colegio Profesional de Periodistas de Canarias.

En los tiempos que corren tiene mérito dedicar tiempo y dinero a buscar soluciones a los problemas de la profesión, además de conseguir convencer a empresas e instituciones para que apoyen las iniciativas de las asociaciones, no sólo en favor de los periodistas, sino para el acceso del conjunto de la sociedad a una información plural y veraz en el ejercicio de la libertad de expresión.

Hace unos días, en Albacete, los representantes de las asociaciones se reunieron para abordar la situación del colectivo y compartir proyectos que aportan beneficios tanto para la profesión como para la sociedad. La Asociación de la Prensa de Madrid esbozó las líneas maestras de su programa de primer empleo, iniciado en el año 2000 mediante un acuerdo entre patrocinadores y medios de comunicación nacionales, a través de el cual más de 250 recién titulados han podido trabajar en periódicos como ABC y El Mundo, la agencia EFE, cadenas de radio como la SER, COPE y Onda Cero y el grupo de televisión Atresmedia, con un salario bruto de 17.000 euros durante un año y cotización a la Seguridad Social. El éxito de esta iniciativa radica en que más del noventa por ciento de los participantes sigue trabajando en medios de comunicación en la actualidad.

La Asociación de la Prensa de Aragón (APA) organiza desde hace 20 años el Congreso de Periodismo Digital, que reúne en cada edición a más de cuatrocientos asistentes y en el que han intervenido a lo largo de su historia más de quinientos ponentes, algunos de ellos de referencia mundial. El programa incluye además diferentes actividades paralelas como talleres activos (workshops), clases magistrales y presentaciones de publicaciones. La APA también ha impulsado la creación del Colegio Profesional de Periodistas de Aragón, que en pocos meses desde su constitución ya ha elaborado el Código de Normalización y Buenas Prácticas en el Sector Público. La creación del Colegio ha supuesto un revulsivo para la profesión en esa Comunidad Autónoma, ha incrementado el asociacionismo entre los profesionales y, en coordinación con la APA, mejorado las relaciones del colectivo con la universidad y las instituciones.

La Asociación de la Prensa de Cantabria (APC) desarrolla desde 1998 el proyecto Interaulas, en coordinación con la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria y en el que colaboran profesores y periodistas. Se creó un consejo de redacción y se organizan talleres en las aulas para explicar a los escolares las características de los medios de comunicación y los mensajes que emiten, a fin de desarrollar entre los jóvenes un pensamiento crítico. Actualmente participan 98 centros educativos, el aula hospitalaria del Hospital de Valdecilla y el Centro de Adultos, cuyos alumnos elaboran también contenidos periodísticos que son difundidos a través de una revista digital denominada Red-acción. La APC trabaja actualmente también en la organización de un curso de verano sobre periodismo en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.

La Asociación de la Prensa de Huelva inauguró hace pocos días el Centro de Comunicación Jesús Hermida, un espacio de referencia nacional dedicado a divulgación e investigación periodística. Incluye un museo con material histórico de radio y televisión cedido por la familia de Jesús Hermida, diferentes medios y otros destacados profesionales como Pedro Erquicia, sala de exposiciones, biblioteca, salones de actos y reuniones y diferentes dependencias, donde está previsto que se desarrollen cursos, clases magistrales, talleres escolares y todo tipo de actividades, además de albergar los fondos documentales del Centro. El edificio ha sido habilitado y cedido por el Ayuntamiento de Huelva, con el apoyo unánime de todos los grupos políticos de la Corporación. En esta iniciativa ha colaborado también la NASA, que ha cedido los derechos de difusión de las imágenes de la llegada del hombre a la luna narradas por Jesús Hermida.

La Unió de Periodistes Valencians ha elaborado y publicado un Manual de estilo para el tratamiento de la violencia machista y el lenguaje inclusivo en los medios de comunicación y una guía de periodismo ‘freelance’ para profesionales autónomos que incluye un informe de situación del sector, donde se pone de relieve que el 64% de estos profesionales han sido ‘invitados’ por los medios para los que trabajan a hacerse autónomos para conservar su puesto de trabajo. La guía aborda cuestiones prácticas como la facturación, la contabilidad, las obligaciones fiscales y el controvertido asunto de los derechos de autor. Otra de las apuestas de esta asociación levantina ha sido elaborar una agenda de expertas para visibilizar a la mujer en todos los ámbitos de la sociedad, la cultura y el conocimiento. Esta agenda incluye más de 450 contactos a los que poder consultar sobre cualquier tema para la elaboración de informaciones y reportajes de actualidad y en los que se precise de opiniones expertas, que pueden ser manifestadas por especialistas de ambos sexos, con lo que se enriquece el contenido del trabajo periodístico.

La situación actual de la profesión periodística dista mucho de ser la ideal. Se calcula que desde que empezó la crisis en 2008 se han perdido más de trece mil empleos, ha aumentado la precariedad y la productividad, mientras que han disminuido los salarios. La estrategia de los grandes medios pasa por el cobro de los contenidos, lo que significa atraer al público para que pague por informaciones exclusivas, bien elaboradas y de calidad. Esto, que puede considerarse como una buena noticia para la profesión, también es un arma de doble filo, pues si no se consigue una masa crítica de consumidores de información de calidad se producirán nuevos despidos y un empobrecimiento de los contenidos a los que puede acceder la ciudadanía.

La Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) trabaja en varios frentes para garantizar el acceso de la sociedad al periodismo de calidad y ofrecer salidas profesionales a periodistas en paro y a los recién titulados. Ha denunciado la precariedad de los becarios, para los que se pide remuneración, y ha recurrido al Defensor del Pueblo para que la titulación de periodismo sea incluida entre las que permiten dar clases de Lengua y Literatura en Educación Secundaria y Bachillerato.

También ha abordado la necesidad de que los profesionales participen en programas de alfabetización mediática contra las noticias falsas (fake news), algunos de los cuales forman parte del currículo escolar en centros escolares de Estados Unidos e Italia. A este respecto, la Asamblea de FAPE aprobó por unanimidad una propuesta de resolución presentada por la Asociación de la Prensa de Oviedo, para la implantación de una asignatura de periodismo en la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) impartida por titulados en Periodismo o Comunicación Audiovisual.

La Asociación Española de la Prensa Deportiva ha conseguido el compromiso del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, de que si sale reelegido considerará al periodismo como una actividad específica dentro del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) en 2020. Hasta ahora el alta debía hacerse dentro del grupo 861 de la Sección 2 (pintores, escultores, ceramistas artesanos, grabadores y artistas similares), que forma parte del epígrafe 86 que tiene por título Profesionales liberales, artísticas y literarias.

En los últimos meses la FAPE ha vivido tiempos convulsos, ajenos a la voluntad de sus directivos y del colectivo que representan. Al cambio de sede por el desalojo de la anterior a petición de Patrimonio Nacional, se añadió un ataque de piratas informáticos a sus servidores, que secuestraron su base de datos y pidieron un rescate. El suceso se denunció a la policía y no se accedió al chantaje, por lo que han tenido que empezar a recuperar toda la información bloqueada casi desde cero.

Aunque esto no es lo peor que le puede pasar a los profesionales y las organizaciones que les representan. La Federación Internacional de Periodistas alertó que se han incrementado las muertes en 2018, con 94 víctimas, de las cuales 16 han sido en Afganistán, 11 en Siria y el mismo número en México. Llama la atención que este último país no es una zona en conflicto, sino una democracia consolidada, por lo que los peligros para la profesión no sólo acechan en situaciones de guerra.

Preocupan los 222 ataques a periodistas que realizaban investigaciones en Europa, donde también se extiende la precariedad laboral y con ello la indefensión. Otros 547 periodistas se encuentran en prisión a causa de su trabajo, encabezando la lista de países Turquía, con más de 160 encarcelados por orden de su presidente Recep Tayyip Erdogán, la mayoría en prisión preventiva. En el ámbito doméstico, también preocupa que los medios de comunicación no difundan las resoluciones de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo y que la Asociación de Editores de Diarios Españoles pretenda crear a su medida una Comisión de Ética y Deontología. Inquieta la pérdida de calidad de vida y las escasas posibilidades de conciliación de los profesionales por la aparición de nuevas herramientas tecnológicas, cuyo uso y abuso afecta a los derechos laborales de los periodistas.

Entre las buenas noticias para la profesión destaca la aprobación por parte del Parlamento Europeo de una propuesta de Directiva Comunitaria sobre el cobro de los derechos de autor por parte de los periodistas, que podrán percibir parte de los ingresos obtenidos por la empresa para la que trabajan, especialmente cuando sean difundidas y reproducidas en entornos virtuales como YouTube, Facebook y Google News. Los eurodiputados rechazaron las enmiendas presentadas por el grupo de presión que agrupa a medios digitales, editores y empresas digitales, que se oponían a varios artículos del texto que consideraban lesivos para sus intereses.

Otra buena noticia es el acuerdo para modificar los estatutos de la FAPE, en la línea de no permitir la incorporación de nuevos asociados que no dispongan del título universitario acreditativo y acordar con las Administraciones Públicas que solo permitan el acceso de titulados en Periodismo y Comunicación Audiovisual a convocatorias de empleo público en puestos relacionados con estas actividades profesionales, por considerarlas como servicios para la ciudadanía.

No sabemos lo que nos deparará el futuro, pero sí que desde todas las asociaciones de periodistas tenemos el propósito de ayudar a todos los profesionales y futuros titulados al mejor ejercicio posible de la profesión en cualquier puesto de trabajo. No será tarea fácil, pero cuantas más voluntades sumemos, más posibilidades tenemos de conseguir aquello que nos propongamos, con el objetivo de contribuir a una mayor pluralidad, a incrementar la información de calidad y a consolidar un mejor escenario en el ejercicio de la libertad de expresión.

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