
MALAPRENSA
En ella aparecen varias instituciones que redifunden, con descuido, un dato mal citado; un tuitero «anti-feminista» (Bou, @elsacodelcoco), que descubre ese error (gracias a @yodsamuel por la pista), y lo denuncia en un hilo como un bulo (uno más) de esa ideología; y yo mismo, que, aunque no comparto las posturas del tuitero, creía que este había encontrado, en efecto, lo que parece un bulo, con un origen cómico, y me aprestaba a difundir su denuncia, que confirma mi propio prejuicio de que «todo el mundo miente», y de que la gente difunde con poco cuidado datos alarmantes que favorecen sus causas, aunque sean falsos o disparatados.
Inciso, antes de meterme en más harina: es sin duda cierto que, en promedio, las mujeres que participan en discusiones públicas online sufren más ataques personales que los hombres; y que muchos de esos ataques se dirigen precisamente a su condición de mujeres, con insultos, amenazas o insinuaciones relacionadas con cuestiones de género o sexuales («mujer tenías que ser», «ponte a fregar», «puta», «ojalá te violen»).
TEXTO COMPLETO AQUÍ