
EL MUNDO
El «menosprecio alegre» es un concepto que aparecía en dos rincones del famoso ‘Imperiofobia’ (Siruela) de María Elvira Roca Barea y que se refería al desdén bienhumorado con el que el Imperio Español contestaba a la propaganda que circulaba en su contra.
Un ejemplo: ‘Antijovio’, el texto con el que Gonzalo Jiménez de Quesada respondió al médico Paulo Jovio, el principal propagandista contra las tropas españolas en Italia en el siglo XVI.
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