
DIRCOMOFIDENCIAL
Las dificultades de la prensa escrita en España para hacer frente a la crisis de modelo no han terminado con una de sus prácticas más censuradas: los anuncios de carácter sexual.
Un contenido publicitario de dudosa ética y en merma por el que los diarios españoles ingresaban más de 40 millones de euros anuales en 2007.
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