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“Saber del Planeta”, artículo de Alejandro Togores

“Seguramente lo más “ecológico” que podamos plantearnos en estos momentos sea interpretar adecuadamente a este Planeta singular”, opina el periodista.
Hight Line de Nueva York.
Hight Line de Nueva York.

ALEJANDRO TOGORES

Estamos viviendo un estimulante y esperanzador momento en el que, por fin, se plantea sin ambages, en distintos ámbitos y niveles, que, lo que dimos por posible y de interés para los humanos, no es como esperábamos.

El sistema de referencias, que habíamos dado por adecuado para producir, organizar la sociedad y desarrollarnos sin límite, ha resultado inviable.

En este momento no es fácil interpretar la información medioambiental y comprender que, con el sistema de pensamiento con el que hemos generado el desorden global -que hemos simplificado llamándolo cambio climático o catástrofe medioambiental que se anuncia ocurrirá en los próximos años-, no es posible alcanzar la comprensión adecuada para emprender acciones que permitan la evolución que naturalmente se ha venido manifestando en el Planeta durante miles de millones de años.

Creo que nos toca a la prensa hacer el ejercicio de aventurarnos en esa comprensión necesaria y dejar de ser simples portavoces de lo que algunos dicen, especialmente de aquellos que dicen, porque ahora, ante la contundencia del hecho, se vean en la obligación de decir algo.

En esta ocasión nos enfrentamos a algo complejo y grave; el paradigma no es capaz de interpretar lo que ocurre y, por tanto, mucho menos ofrecer soluciones viables.

Ahora comienza la aventura de una nueva y necesaria interpretación de lo que es la Vida, de lo que es vivir en este Planeta.

La prudencia necesaria para que el cambio no sea catastrófico no debe confundirse con lograr técnicas que hagan sostenible una forma de vida que no atienda a cómo se logran los objetivos; que no atienda, por ejemplo, al desatino de nuestra violenta y áspera relación con la Naturaleza y a cómo la despojamos de su bello y armónico existir.

Seguramente lo más “ecológico” que podamos plantearnos en estos momentos sea interpretar adecuadamente a este Planeta singular, del que no somos ajenos ni nos pertenece, y pensar, sentir y actuar coherentemente con ello.

Es imprescindible desarrollar formas inteligentes y creativas y dejar atrás todos esos mitos heredados que nos hacen parecer aceptables tantos y tantos supuestos que nadie puede verificar. La época de creer va tocando a su fin para poder abrirnos a la de saber.

La evolución, ese movimiento hacia la mayor complejidad, no admite obstáculos como ya constatamos.

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