
EL MUNDO
La BBC se encuentra por primera vez con un Gobierno que cuestiona abiertamente el sistema con el que se financia y que, incluso, plantea su privatización.
Margaret Thatcher acusó a la radiotelevisión pública británica de estar dirigida por marxistas, pero no llegó a poner en duda la piedra angular de su propia existencia, la licencia que debe pagar de forma obligatoria cada hogar, oficina o negocio que disponga de uno o más televisores en color.
TEXTO COMPLETO AQUÍ