
SALVADOR GARCÍA LLANOS
La competencia no es lo único que mueve el mundo.
Con esta oración, tan sencilla, presentan su etapa de cooperación dos diarios digitales, eldiario.es e infolibre.es, una alianza periodística que, acaso sea, un punto de partida de lo que se avecina en el panorama mediático español. Acaso sea la primera de las referencias de la nueva realidad tras la pandemia. Muchos dijimos que habría cambios: que la emergencia sanitaria estaría seguida de una etapa de incertidumbres económicas en todos los órdenes, también el de la comunicación.
Los dos medios, nacidos casi al mismo tiempo, tienen mucho en común: aseguran defender valores compartidos “y la necesidad de un periodismo comprometido y honesto”. La declaración de intenciones para esta nueva etapa incluye la vieja aspiración de sentirse dueños de las propias redacciones para poder ser libres, la negativa a resignarse o rendirse y las firmes convicciones de la importancia del periodismo para una sociedad, todavía sacudida por una pandemia de incalculables proporciones que sigue dejando secuelas preocupantes y una sensación de inestabilidad que será muy difícil sortear.
Según puede leerse en esa declaración, cada periódico mantendrá su independencia editorial, su redacción, su propia empresa y su comunidad de socios y socias. Pero regularmente ambos equipos sumarán fuerzas en proyectos compartidos que estarán disponibles en los dos medios: temas de investigación, contenidos audiovisuales, grandes reportajes…
Esta colaboración es el primer paso de una alianza que en el futuro eldiario.es e infolibre.es quieren ampliar. La crisis económica provocada por la pandemia ha puesto a la prensa en peligro. La escrita prosigue su agonía, cada vez menos lenta. Está claro que se necesita, más que nunca, el apoyo de los lectores para poder sobrevivir. Y también que las redacciones que comparten una misma manera de entender el periodismo se apoyen mutuamente.
El nuevo ciclo se inicia hoy domingo con un especial sobre el intento fallido de convertir el 8M en una nueva teoría de la conspiración del 11M, que marcó la primera legislatura de Zapatero en 2004. Es un trabajo colectivo realizado entre las dos redacciones y que podrá leerse en ambas ediciones digitales.
En definitiva, una experiencia que habremos de seguir atentamente. Es el primer reflejo de la pospandemia, de la nueva realidad. Ojalá salgan ganando los consumidores de la información.
Porque, efectivamente, la competencia no es lo único que mueve el mundo.