
EFE
Hace unos años, un grupo armado retuvo durante horas a varios periodistas en el estado mexicano de Guerrero. Entre ellos estaba el fotoperiodista Alejandro Ortiz. Ahora está en Madrid, donde toma «un respiro» lejos del clima de violencia que se vive día a día en su país, considerado el más peligroso de América Latina para ejercer la profesión.
No lo hace solo. Junto a él, la colombiana Andrea Aldana, la salvadoreña Carmen Valeria Escobar y el boliviano Juan José Toro Montoya se recuperan en la capital española del estrés que les genera ejercer el periodismo en condiciones de alto riesgo.
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