
SALVADOR GARCÍA LLANOS
En el contexto de dificultades que caracteriza al periodismo de nuestros días, éste sigue siendo un antídoto necesario para afrontar los males que aquejan a la sociedad. Por ello, urge detenerse a reflexionar sobre ‘Los peligros que acechan al periodismo’, título del libro editado por “Comunicación Social. Ediciones y publicaciones” cuyos contenidos han sido coordinados por los profesores Isaac López Redondo y Maritza Sobrados-León.
El apartado 8 de la publicación inserta un trabajo de la profesora sustituta de la Universidad de Sevilla, Luisa Aramburu Moncada, titulado ‘Prescriptores de noticias: La distribución de la información en la era digital”, parte de un estudio, complementado y enriquecido con un enfoque aplicado y empírico, a través de cinco entrevistas semiestructuradas realizadas a presidentes de colegios y asociaciones profesionales del territorio nacional, incluida la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE). Una de las personas escogidas por la autora es Salvador García Llanos, presidente de la Asociación de Periodistas de Tenerife (APT), Salvador García Llanos.
En la página 153 de la publicación, puede leerse que García “sostiene que la presencia de los nuevos prescriptores es capaz de abrir en España un debate sobre ética y responsabilidad fiscal”. Más allá de razones legales, de principios y de responsabilidades, destaca que el periodista debe poner todo su esfuerzo “y esmerarse profesionalmente”, haciéndose consciente de la importante función que cumple en el universo de la comunicación dentro de una sociedad en la que son necesarios y cuyos consumidores de información “le van a exigir”.
El presidente de los periodistas tinerfeños glosa el papel del ‘gatekeeper’ ((literalmente, “portero” o guardián en inglés), una figura poco conocida por el público, pero muy importante para el funcionamiento interno de las organizaciones periodísticas. Según la definición de la Universitat Oberta de Catalunya, se trata de «las personas que, en los medios de comunicación, son los encargados de seleccionar, individual o colectivamente, las noticias que aparecerán publicadas».
Tradicionalmente, esta función la llevaban a cabo los llamados “secretarios de redacción” o “coordinadores editoriales”, que eran los encargados de buscar y seleccionar temas de interés para los redactores. Debido al fuerte recorte de las plantillas de los medios de comunicación, en muchos casos estas tareas han pasado a ser asumidas por los propios periodistas, jefes de redacción o sección, o incluso becarios en prácticas.
En cualquier caso, la relevancia del gatekeeper no ha disminuido. Al contrario, con el auge de las plataformas de envío de notas de prensa, la cantidad de comunicados que reciben las redacciones se ha multiplicado exponencialmente. Y la mayoría no acaban superando el primer filtro. Tal y como decía Llorenç Gomis, uno de los maestros del periodismo en nuestro país: “Por cada noticia que se publica, nueve van a la basura”.
Estamos ante el resultado de un equipo de trabajo, entiende García, “un equipo considerado cada vez más necesario dada la cantidad de fuentes de información que existen en la actualidad y que puede resultar decisivo en el futuro a la la hora de seleccionar información. Creo que está en proceso incipiente de su cometido”.