
DANI DOMÍNGUEZ/LA MAREA
Que las mentiras tienen las patas muy cortas es un dicho popular que, en sí mismo, no es verdad. La desinformación (el bulo, la noticia falsa…) siempre ha gozado de buena salud para correr y expandirse rápidamente. En los últimos años, una parte de la derecha mediática más radical ha hecho de la mentira, de la media verdad y de la descontextualización su sello periodístico, en ocasiones al filo de las líneas rojas de la deontología de la profesión y, a veces, traspasándolas. La estrategia ha tenido su recompensa en términos de audiencias y no ha sido ampliamente rechazada por el grueso de la profesión (ni de la clase política). Al menos hasta ahora.
TEXTO COMPLETO AQUÍ