Juan Carlos Girauta (El Debate) | Recientemente tuve ocasión de abrir, moderar y clausurar un acto donde se denunciaba la extraña situación de España por lo que hace a las lenguas vehiculares en la educación. Mis primeras frases fueron para advertir que no se trataba de defender la lengua española sino los derechos de los españoles. Que el español no necesita que nadie lo defienda porque es una lengua universal con casi seiscientos millones de hablantes y una literatura vasta y deslumbrante. Es lengua oficial en 21 países. Cincuenta millones de estadounidenses lo hablan. Sesenta si incluimos los que lo tienen por segunda lengua. En 2050 habrá más de cien millones de hispanohablantes en EE.UU. La mera idea de «defender el español» resulta ridícula dado su vigor. Se trata de defender los derechos de los españoles que, en España, no pueden escolarizar a sus hijos en español.
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‘¿Qué le pasa al periodismo?’, por Juan Carlos Girauta
«La mera idea de «defender el español» resulta ridícula dado su vigor. Se trata de defender los derechos de los españoles que, en España, no pueden escolarizar a sus hijos en español».
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