Nueva Tribuna | El XX Congreso de Editores organizado por CLABE no ha sido únicamente una cita sectorial: ha sido una declaración de intenciones ante uno de los mayores desafíos contemporáneos, la irrupción de la inteligencia artificial en la creación, distribución y consumo de contenidos.
Durante dos jornadas intensas, celebradas entre Logroño y el Monasterio de Yuso, cerca de 200 profesionales del ecosistema mediático —editores, periodistas, tecnólogos y representantes institucionales— han compartido diagnósticos, advertencias y propuestas. Pero si hubiera que condensar el espíritu del encuentro en una sola idea, sería esta: el periodismo no puede convertirse en la materia prima gratuita de la revolución teciAnológica.