Ramón González Férriz (The Objective) | En 2012, en lo peor de la crisis económica, el periódico Público despidió a la mayor parte de sus trabajadores. Y algunos de ellos decidieron fundar un nuevo medio basado en unos principios distintos a los del resto de las empresas periodísticas.
Adoptaría la forma de una cooperativa sin ánimo de lucro, sus socios serían tanto los trabajadores como los lectores, y entre todos, sin jerarquías, decidirían los principios editoriales y las prioridades periodísticas. No aceptaría anuncios de empresas que no cumplieran sus estándares éticos. Y asumiría principios progresistas, pero no se sometería a los intereses de ningún partido.