Laboratorio de Periodismo | Durante años, buena parte de la estrategia digital de los medios se ha construido alrededor de una pregunta principal: cuánta gente entra en la web. Pero esa métrica empieza a quedarse corta. El alcance real ya no se mide solo por usuarios, sesiones o páginas vistas, sino también por la capacidad de un medio para aparecer en la vida diaria del lector en momentos concretos y recurrentes.
Esa es la tesis que ha planteado Greg Piechota, investigador residente de INMA, en un análisis publicado en el blog Readers First Initiative. Su punto de partida es que el alcance sigue siendo uno de los factores que mejor anticipa el crecimiento de las suscripciones, pero el tráfico se ha convertido en una forma cada vez menos fiable de medirlo.