Óscar Durán (Red Ética) | Durante mucho tiempo, el criterio periodístico fue una de las primeras lecciones que recibía un estudiante de periodismo. Antes de aprender a escribir un titular, editar un video o entrevistar una fuente, debía responder una pregunta aparentemente sencilla: ¿esto es realmente noticia?
Las redes sociales han cambiado la velocidad con la que circula la información, pero también han alterado la manera en que muchas redacciones deciden qué cubrir. Con demasiada frecuencia, la agenda del día ya no nace de un hecho de interés público, sino de una publicación viral o una declaración provocadora que escala durante algunas horas en X, TikTok o Instagram. Lo preocupante no es que los periodistas miren las redes; sería absurdo ignorarlas. Lo preocupante es que, en ocasiones, las confundan con la realidad.