Salvador García Llanos | El informe se titula Jaque a la verdad. Lo ha elaborado Evercom, una importante agencia creativa de comunicación y marketing, en colaboración con Smartime Analytics, una compañía española de datos observacionales y medición de audiencias. En un contexto en el que el debate sobre la desinformación ha pasado a ocupar un papel relevante en la conversación pública, la iniciativa interesa, sobre todo en la vertiente del impacto en las redes sociales y en los medios convencionales, especialmente en la percepción de la credibilidad informativa.
Editores y empresarios, cargos responsables de dichos medios, empiezan a estar preocupados y se resten a abandonar la consideración de proseguir como principal fuente de confianza para la mayoría de los ciudadanos.
Pero no es menos cierto que la proliferación de información no verificada, la viralización de contenidos engañosos y la carencia de regulaciones efectivas han generado un entorno donde la credibilidad se convierte en un valor diferenciador de los medios tradicionales
El informe, confeccionado a partir de una muestra representativa de diez mil perfiles de entre 16 y 65 años, pone de manifiesto la transición en los medios de uso y acceso a las redes sociales como fuentes primarias de indicativo de un cambio de tendencia en materia de percepción de la prensa, radio y televisión tradicional.
Alberto Santos, CEO (director general ejecutivo) de Evercom, ha señalado que «Nos encontramos en un momento clave en el que la credibilidad informativa sea una prioridad tanto para la sociedad en su conjunto como para los agentes del sector de la comunicación. La inmediatez no puede reemplazar el rigor periodístico, la confianza en los medios tradicionales es el reflejo de un periodismo que sigue apostando por la verificación y el análisis profundo de los hechos».
El estudio muestra que el 77 % de los ciudadanos considera que los medios tradicionales son más fiables que las redes sociales. Dentro de estos, la radio (69 %) y la prensa escrita (61 %) encabezan el escalafón de credibilidad. Por el contrario, plataformas como TikTok (28 %) y Facebook (31 %) son percibidas como las menos confiables en materia informativa.
Estos registros ponen de relieve que la credibilidad se construye con el tiempo y depende de la consistencia en la calidad informativa.
Sin embargo, 6 de cada 10 encuestados considera que las redes sociales presentan la información de manera más atractiva, especialmente entre los jóvenes de 16 a 24 años (75 %). No obstante, esta percepción contrasta con la credibilidad que se otorga a estos medios, lo que sugiere que la estética y la inmediatez pueden captar la atención del público joven, pero no necesariamente garantizar la confianza en el contenido que se difunde.
El estudio de Evercom destaca que la confianza en los medios tradicionales se debe, en gran medida, a su estructura editorial, a la verificación de fuentes y a la presencia de periodistas especializados dentro de las redacciones. El 64 % de los encuestados reconoce que las noticias de estos medios suelen ser más profundas y contextualizadas, lo que refuerza su credibilidad frente a la inmediatez y el contenido viral de las redes sociales.
Este fenómeno demuestra que el público sigue valorando el periodismo de calidad, aquel que prioriza la investigación y la pluralidad de fuentes. Lo hemos apuntado en varias entradas: la credibilidad no se basa únicamente en la rapidez de difusión, sino en el compromiso con la precisión y la transparencia informativa. Además, también se percibe que los usuarios que combinan el uso habitual de redes sociales con medios tradicionales tienden a confiar más en la prensa escrita y la radio, lo que sugiere que el consumo híbrido de información es clave para la percepción de confianza.