Julio Tovar (Jot Down) | Un vigués como Nuestro hombre en La Habana bien merece una pieza de Ionesco. Hay algo de esa excentricidad en este Alfonso Armada (Vigo, 1958) al que le toca un viaje a la URSS en un sorteo y que por poco no acabó con las chicas cocodrilo de Moscú haciéndole gritar y cantar (según cita Beatle). Pero fuera del teatro del absurdo, está también ese superviviente heroico de Yugoslavia, de Ruanda, al que le racaneaban la asignación en Prisa mientras le golpeaban milicianos croatas. Corresponsal lustroso, humano taciturno y tipo compacto engafado, Armada es un hito del reportaje en un país con más opinólogos que reporteros.
Alfonso Armada: «El periodismo es un oficio que se aprende haciéndolo»
Corresponsal lustroso, humano taciturno y tipo compacto engafado, Armada es un hito del reportaje en un país con más opinólogos que reporteros.
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