Jesús Ferrero (The Objective) | En el quiosco del Ángel Caído está mi terraza preferida, donde hoy acudo para tomar un café y leer el periódico. Junto a mí, una pareja habla. Ella mira a la vez su teléfono, sonríe y se hace una foto. ¿Para enviársela a alguien? ¿Para constatar, con un simulacro, que lo que está pasando es real?
Junto a ellos otros hacen más o menos lo mismo. Fotografían la comida antes de probarla, hurgan en otras vidas que circulan por la pantalla mientras fingen conversar. Están donde no están, viviendo entre simulacros. Mientras los observo, me preocupa que no nos demos cuenta de que está desapareciendo la realidad. Lo llevo diciendo en varios artículos y no es una hipótesis, es una constatación. Infinitas cadenas de simulacros están suplantando al mundo.