
ANTONIO PANIAGUA / CANARIAS 7
Ha muerto Ángel Casas (Sants, Barcelona, 76 años), y con él desaparece una forma de hacer televisión, la de los programas musicales, las entrevistas a personaje de fuste, las actuaciones en directo y los estriptis. Exponente del nuevo periodismo y padrino de la Nova Cançó, este hombre vital, culto y con veleidades literarias llevaba una vida de ermitaño. Su mujer le había donado un riñón y sufría calcifilaxis (acumulación de calcio en los vasos sanguíneos), lo que le causó «dolores insoportable», trance que superó a veces con piruletas de morfina. Una infección le obligó a que le amputaran las dos piernas, un trozo de intestino y el duodeno, órganos y miembros a los que tenía mucho cariño, como él decía.
Por sus programas pasaron Rock Hudson, Lauren Bacall, Maria Schneider, Alain Delon, Richard Gere, Christopher Reeve y incluso Cicciolina, aquella que se sacó un pecho en el Parlamento italiano.
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