
SERGIO J. VALERA / APM
Hace dos meses, los trabajadores de Unidad Editorial comenzaron una protesta consistente en vestir todos de negro cada miércoles y concentrarse a las puertas de su sede para reivindicar mejoras laborales. La notoriedad y el éxito de convocatoria de los miércoles negros, sumados a la precariedad que impera en las redacciones españolas, propició que pronto se sumaran otras plantillas. Primero, casi desde el principio, la de ABC y medios de Vocento; y luego, poco a poco, otras muchas, con distintas reivindicaciones, de variadas líneas editoriales y diferentes tipos consejos de administración, pero con el convencimiento de los empleados de que ha llegado el momento de unirse para revertir la situación.
TEXTO COMPLETO AQUÍ