
JOSEAN LIZARRA / EL MUNDO
Ricardo Arques siempre sonreía cuando la conversación sobre los Grupos Armados de Liberación (GAL) se acercaba a Garganta profunda, el informante del que nunca desveló su identidad. Su sonrisa, su cercanía y esa mirada que derribaba cualquier barrera fueron las únicas armas del reportero que siguió su instinto para afrontar la investigación periodística más importante y peligrosa de la historia de España. Desde las páginas de Diario 16, primero, y en su libro Amedo, el Estado contra ETA (Plaza&Janes, 1989) escrito junto a Melchor Miralles, Arques desentrañó la estructura mafiosa de los GAL que provocó el encarcelamiento de la cúpula de Interior encabezada por José Barrionuevo (PSOE) en septiembre de 1999.
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