Hoy ha fallecido Enrique Meneses, maestro de periodistas y uno de los mejores reporteros que ha dado nuestro país. Cubrió las guerras de Rodesia, Angola, Bangladesh y Sarajevo, fue el primer periodista extranjero infiltrado en la guerrilla de Fidel Castro en Sierra Maestra, fundó todo tipo de medios (agencias, revistas, digitales) y siempre fue un defensor de los cambios que supone el periodismo digital, muchas veces a través de su propio blog (enriquemeneses.com), que llevaba escribiendo desde hace más de una década.
Nada mejor que aprender de algunas de sus frases sobre el oficio que tan bien conocía, extraídas de charlas, entrevistas y documentales sobre su vida y obra.
«El periodismo es ir, escuchar, ver, volver y contarlo», en vídeo 10 reflexiones para el periodista
«Los reporteros de guerra estamos un poco locos, pero tenemos la sensibilidad a flor de piel», en entrevista en quesabesde.com
«Los periodistas de ahora son mejores que los de antes», en un taller de periodismo en Huesca
«Siempre digo a los estudiantes que esta profesión es 70 por ciento de paciencia, 20 por ciento de profesionalidad y un 10 por ciento de potra, de suerte», en documental ‘100 Miradas’.
«Creo que todo el que se dedique a esta profesión sin vocación va de culo», en entrevista en Jot Down Magazine.
«Hay personas que nos preguntamos por qué hay que escribir con una máquina de escribir o con un ordenador, por qué no se puede escribir con una cámara de fotos», en entrevista en Jot Down Magazine
«No creo que haya libros de periodista que enseñen esta profesión», en entrevista digital en El País
“Ahora a la prensa se le respeta y antes era carne de palizas”, entrevista en Diario del Alto Aragón.
«No quiero que dentro de medio siglo, cuando los historiadores acudan a las hemerotecas, vean el mundo de hoy como una España de niños sin rostro, de zombis», en una entrada en su blog hablando sobre la pixelización de rostros en las imágenes de niños.
«No puedo estar sin escribir. Siempre digo que no tengo sangre en las venas sino tinta de imprenta mezclada con un poquillo de güisqui», en documental ‘Oxígeno para vivir’