Laboratorio de Periodismo | Un nuevo estudio elaborado por Metricool a partir de 673.658 publicaciones y 63.108 cuentas de LinkedIn apunta a un desplazamiento de fondo en la plataforma: el rendimiento de una publicación ya no depende solo de las señales visibles que aparecen debajo del contenido, como los “me gusta”, los comentarios o los compartidos, sino también de acciones menos expuestas públicamente, como los clics, las reproducciones de vídeo o los deslizamientos en carruseles.
LinkedIn mide esas señales, las incorpora al cálculo del engagement y puede utilizarlas para decidir qué contenidos siguen circulando con más fuerza. El cambio es relevante para los medios porque afecta directamente a la forma en que las noticias, los análisis y las piezas de actualidad pueden ganar recorrido dentro de la plataforma.