IDEAL / EFE
El catedrático y director del Departamento de Periodismo de la Universidad de Málaga, Bernardo Díaz Nosty, autor de múltiples publicaciones y estudios sobre los medios de comunicación, ha asegurado hoy que el periodismo debe «salir de las faldas del poder» para recuperar credibilidad. Díaz Nosty ha impartido una conferencia titulada «La transparencia y el acceso a la información en el ejercicio de la profesión periodística», en la Universidad de Valladolid.
En este contexto, ha comentado que el periodismo se encuentra actualmente «muy degradado», no solo por aspectos económicos y financieros. Ha opinado que los valores éticos del periodismo están «bastante dañados» por diversas circunstancias, como la falta de transparencia, las «injerencias políticas», el «tránsito hacia lo digital», la «precarización» o «los recortes» de las empresas periodísticas en personal. De ahí que haya afirmado que el periodismo actual está «descreído» y que debe caminar hacia la transparencia, para «recuperar la confianza de la sociedad».
«Que las empresas firmen convenios con las instituciones para que no se metan con ellas y ponernos a remolque de malos empresarios, de malos gestores, de gente que entrega el periodismo al mejor postor, es condenar al periodista, cuyo papel es mucho más noble», ha aseverado.
Bernardo Díaz Nosty ha indicado, además, que existen «muchas manifestaciones» que le inducen a pensar que «la libertad de prensa no es plena», como el hecho de que los políticos rehuyan a los periodistas con ruedas de prensa sin preguntas, ante lo que ha apostado por que sean las empresas las que intenten revertir esta situación. Unas empresas que, para él, están «tratando de salvarse hundiéndose más, cavando su propia tumba», dado que cuando un periódico recorta en plantilla o páginas está «degradando su contenido». «Deberían recortar por otro lado», ha matizado.
En este sentido, ha puesto el ejemplo del The New York Times, diario neoyorquino que «optó por no echar a periodistas», ya que consideraba que «su prestigio es su credibilidad en un momento en el que había una falta de credibilidad en la prensa norteamericana». No obstante, se ha compadecido de los empresarios de la información, al estimar que «igual hay una gran burbuja mediática y es imposible aplicar esta fórmula de salvación a todos».
Asimismo, ha insistido en «rescatar el prestigio del periodista» ante «sucedáneos alejados del discurso del periodismo» como los blogs o las redes sociales, debido a que alguien tiene que «potabilizar las fuentes» ante esta «gran toxicidad de información».
Ha criticado la «precarización» que reina en los medios de comunicación, la cual hace que el periodista «pierda independencia y no haya transparencia». «Alguien que produce tiene que vivir dignamente y con independencia. Sin un periodismo independiente, la democracia se resiente, ya que el periodismo es el perro guardián de la democracia. Tiene que salir de las faldas del poder, convertirse en lo que siempre se ha dicho que debía ser: el que vigile a los otros poderes», ha esgrimido.
Bernardo Díaz Nosty ha anotado que el periodismo tiene otro problema «enorme» en «la migración hacia lo digital» y ha declarado que la prensa de papel tiene «fecha de caducidad».
Para concluir, ha vertido un «halo de esperanza» ante esta «desalentadora» situación, al mostrarse convencido de que «esta sociedad más formada demandará un periodismo más transparente, más honesto, más democrático» con el paso de los años.
El último trabajo sobre los medios de comunicación de Díaz Nosty se titula La prensa en el nuevo ecosistema informativo (2013), mientras que en 2011 publicó El libro negro del periodismo en España.