La Asamblea Nacional francesa, a pesar de la oposición del gobierno socialista de François Hollande, ha decidido legislar para “proteger a los becarios de los abusos que a menudo sufren”. Los diputados franceses han atendido a las demandas de los sindicatos y establecer que los becarios cobrarán un mínimo de 436 euros por las prácticas en las empresas “para garantizar el mínimo bienestar económico y laboral de estos jóvenes” y subraya que los estudiantes en prácticas no deben reemplazar a trabajadores de plantilla y que su formación a cargo de la empresa debe estar garantizada.
La propuesta ha sido aprobada en la Asamblea Nacional francesa a finales de mayo último y la oposición del gobierno del socialista François Hollande, representará un gasto para las arcas públicas, ya que afecta tanto a la empresa privada como a la administración pública.
El mínimo de 436 euros se establece «sea cual sea la duración» de las prácticas en empresa e independientemente en la compañía o en el sector en el que se realicen, ya que anteriormente se admitía que podían ser no remuneradas las inferiores a los 60 días de duración.