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Los de Internet salvarán la prensa seria

Al hilo de la compra de "Washington Post" por el fundador de Amazon, González Urbaneja reflexiona sobre el futuro de los periódicos.

FERNANDO GONZÁLEZ URBANEJA / REPÚBLICA

Jeff Bezos, fundador de Amazon, cree en el Washington Post (WP) más que sus actuales propietarios, herederos en segunda generación de los editores que hicieron grande ese diario de la capital de los Estados Unidos. Probablemente es una buena noticia para el periodismo, porque sin editores que crean en el futuro de los diarios no hay posibilidad de sobrevivir. El relevo de los editores del fracaso es condición previa y necesaria para el renacimiento del periodismo. En los Estados Unidos y en España. Allí el cambio está en marcha, aquí ni siquiera se apunta, pero llegará, aunque solo sea por el agotamiento de los fracasados.


¿Qué pensará desde el otro mundo Katherine Graham, editora por necesidad a la muerte de su marido que hicieron para grande el diario y el periodismo en el que se apoyaron para lograr el éxito? Bezos adquiere el diario con sus propios recursos (pagará 250 millones de dólares), al margen de Amazon, para convertirse en editor y promotor de una nueva vida para el diario de cabecera de la clase política norteamericana.


El negocio del WP ha ido a menos estos últimos años, como el de casi toda la prensa clásica seria, diarios y semanarios, por caída de ventas y lectores y descenso irrecuperable de la publicidad. Han ido a menos ante la impotencia de los editores y la parálisis y el llanto de los periodistas. Para algunos, los más lineales, el periodismo está muerto y los diarios carecen de futuro, desaparecerán pronto, de hecho está ocurriendo cada semana y son ya numerosas las capitales que se han quedado sin su cabecera tradicional.


Si Bezos apuesta por el WP, como hace pocos días otros apostaron por Newsweek que también fue parte del grupo del Post o por el Boston Globe, que la editora del New York Times no consiguió reflotar. Y antes ocurrió otro tanto con cabeceras de Chicago y Los Ángeles. Un relevo en toda regla, nuevos protagonistas para viejas marcas que parar sobrevivir tienen que cambiar, con lealtad a los viejos elementos que los definen.


Bezos garantiza que no habrá conformismo ni resignación, se juega más que el dinero que va a gastar en esta operación que va más allá de adquirir un activo prometedor y manipulable. Al Post le ha desplazado en cuanto a impacto e influencia inmediata en su público “Político” un medio en la red (y también en papel varios días a la semana) que atrajo algunos de los mejores periodistas de Washington desdeñados por los medios tradicionales. El nuevo editor, pendiente de materializar la operación en las próximas semanas, ha hecho público su compromiso con los “valores” del Post y su voluntad de contribuir al cambio, a experimentar para rectificar. Alguien ha apuntado que Bezos puede ser capaz de subvencionar al WP el tiempo que sea necesario hasta que encuentre el camino al futuro; pero no debe ser ese el plan del nuevo propietario que no parece un coleccionista de instituciones, sino un promotor, un empresario cuyo objetivo es crear y crecer.

¿Dónde estarán los Bezos españoles dispuestos a comprar a precio de saldo y a gestionar con talento las cabeceras locales que pueden tener futuro? Los periodistas les esperan, y entretanto hacen lo que pueden acampados a la intemperie. La salvación la traerán los de “internet”, por creatividad y determinación.

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