La libertad de expresión en España goza de buena salud. Es es la principal conclusión de un informe de la Fundación Ciudadanía y Valores (FUNCIVA), que ha sido presentado este miércoles en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM). Dicho informe, titulado “La Libertad de Expresión en España. Año 2012”, evalúa con un notable bajo (7,21) el estado de esta cuestión en nuestro país. El trabajo se engloba dentro del Observatorio de la Libertad de Expresión que puso en marcha FUNCIVA y que dirige el periodista Justino Sinova.

Por ámbitos, la nota más alta se la lleva el libre acceso y el uso de Internet, incluida la libertad de creación de páginas web, que el observatorio valora con un 9,9. Es destacable también la valoración que obtiene la regulación constitucional de la libertad de expresión. El texto de la Constitución de 1978, que reconoce y protege los derechos y libertades relacionados con la comunicación, merece, según el estudio, un sobresaliente (9,2).
El estudio, que puede descargarse desde AQUÍ, destaca en cualquier caso algunas deficiencias causadas por algunos agentes que impiden que en España podamos disfrutar de una libertad de expresión “plenamente satisfactoria”. Es el caso del excesivo intervencionismo del poder político en el ámbito de la comunicación, especialmente en las televisiones públicas de las Comunidades Autónomas.
Según el informe, para solucionar este tipo de deficiencias, “el poder político debe quitar sus manos de los medios de comunicación, especialmente de los medios de titularidad pública pero también de un sector de los privados”.
El informe ha sido presentado por varios de sus autores, como el mencionado Justino Sinova, Elviro Aranda Álvarez, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid y Javier Fernández del Moral, catedrático de Periodismo Especializado en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.