“Un extraño momento de optimismo para una industria acostumbrada a la fatalidad y al pesimismo”. Así define el sitio web Quartz, especializado en nuevos negocios y ‘hermano pequeño’ de una prestigiosa publicación como es The Atlantic, la situación actual del sector de la prensa digital en Estados Unidos.
Allí se están viendo algunas tendencias esperanzadoras, como que algunas empresas de medios estén volviendo a contratar periodistas y que cada vez más inversores de capital riesgo estén ‘apostando’ millones de dólares al buen hacer de nuevas empresas de información que están demostrando que en internet hay vida más allá del contenido generado por los usuarios.
Los ejemplos son varios: Buzzfeed, web lanzada en 2006, ha conseguido 46 millones de dólares en ronda de financiación; Vox Media, grupo de medios online nacido en 2011, ha captado 80 millones; Business Insider (BI), web de tecnología y negocios, acaba de recibir la semana pasada una ‘inyección’ de 12 millones de parte de un grupo de inversores entre los que está Jeff Bezos, fundador de Amazon y actual dueño del Washington Post. Se estima que tras esta última ronda, la financiación total que ha recibido BI desde su nacimiento en 2009 es de 30 millones de dólares. Un último ejemplo es Upworthy, web lanzada hace solo un par de años que lleva ya doce millones recaudados en financiación.
Todo esto es aún más sorprendente teniendo en cuenta que hasta hace bien poco el ‘portazo en las narices’ era casi automático cuando el posible inversor de una nueva web escuchaba que el contenido iba a ser generado por profesionales y no por usuarios.
“Cuando empezamos, los inversores no querían apostar por negocios en lo que estuviesen implicados periodistas, reporteros o cualquier profesional capacitado para crear contenidos. Todos decían, ‘no podrás conseguir inversión si estás contratando a gente para producir contenidos’”, asegura en declaraciones a Quartz, Jonah Peretti, director de BuzzFeed, una web cuyo éxito se ha basado en su capacidad de producir contenidos que se expanden como la pólvora en las redes sociales y que en pocos años ha conseguido atravesar las fronteras de Estados Unidos lanzando versiones en varios idiomas, entre ellos el español.
Son muchos los que piensan que el mercado de los contenidos en internet se está abriendo y que cada vez hay más inversores que confían en un modelo de producción basado en el trabajo de los periodistas.
“Hace cinco años no había ningún inversor de capital riesgo que pensase que los medios eran un buen negocio. Pensaban que ese espacio de inversión quedaba reservado para multimillonarios y grandes organizaciones filantrópicas. Así que lo de ahora es un gran cambio”, asegura Peretti.
La aparición constante de nuevos medios informativos digitales es otra de las señales evidentes de que la tendencia negativa instalada desde 2008 está empezando a cambiar. Y en este sentido es, además, extrapolable a nuestro país, donde prácticamente cada mes tenemos nuevos ejemplos de nuevas publicaciones que aparecen: Yorokobu (2009), Teinteresa.es (2011), Jot Down (2011), Eldiario.es (2012), Revista Mongolia (2012) o InfoLibre (2013), son sólo algunos ejemplos. ¿Será que ha comenzado ya la nueva edad de oro del periodismo que desde hace tiempo, y cada vez que tiene ocasión, viene anticipando Pedro Jota?
Según el artículo de Quartz, que incluye las opiniones de algunas personas que están invirtiendo en medios, la tecnología está provocando que crezca el consumo de medios digitales. Un ejemplo es Twitter, donde la mayoría de los usuarios sigue a algún medio de comunicación y donde una buena parte de las conversaciones que se producen giran en torno a temas que aparecen primero en los medios.
«Nuestra percepción, en términos generales, es que el de la información es un negocio en crecimiento», asegura Eric Hippeau, director de la firma de capital riesgo Lerer Ventures, que ha invertido recientemente en medios como PandoDaily o NowThis News. «Hoy en día, hay más gente interesada, accediendo e interaccionando con noticias que nunca antes. Por este motivo somos optimistas con este sector, aunque está claro que tenemos que elegir a las compañías adecuadas. No todo el mundo puede resultar ganador».