Teníamos muchas ganas de conocer en persona a Miguel Ángel Jimeno, profesor de Edición de diarios y de Proyectos Periodísticos de la Universidad de Navarra, consultor de medios de comunicación y autor de ese excelente blog que es ‘La Buena Prensa’, un canto al periodismo de calidad, cuyos premios anuales se entregan en unos días. Nos le encontramos a las puertas del Fórum de la Evolución de Burgos, una de estas jornadas que hemos vivido en iRedes, congreso en el que Miguel Ángel entregó un premio a otro gran periodista como es Jordi Pérez Colomé.
¿Qué tal los premios de ‘La Buena Prensa’ este año?
«Ha habido un gran nivel. Nos han llegado menos trabajos de América Latina, pero el nivel ha sido espectacular, mejor incluso que otros años. Para la entrega de premios me estoy planteando la posibilidad de hacer un ‘congresito’ de una mañana o una tarde y hacer una entrega de premios física, una jornada en la que hablar de periodismo y acabar entregando los galardones».
¿Dónde sería?
«En Pamplona. Pero ya veremos, porque lo de organizar estas cosas siempre es un jaleo y más si no dispones de mucha ayuda».
¿Está el periodismo en un buen momento?
«Yo siempre lo he dicho. Además tengo la teoría de que los que hablan de que el periodismo está muy mal leen o consumen poco periodismo. O solo leen determinadas publicaciones. La única autoridad moral que yo tengo para decir que el periodismo está en un buen momento son todos esos nuevos medios que están surgiendo. Porque todos los días encuentro cosas muy interesantes. Yo estoy muy esperanzado. A pesar de la que está cayendo, de que hay menos periodistas, de los EREs, los despidos. A pesar de todo esto y del mal ambiente que eso genera en muchas redacciones, en general, esas redacciones siguen haciendo las cosas muy bien. La gente sigue poniéndole mimo a las cosas, sigue dándole una ‘vuelta’ a ese reportaje en lugar de hacerlo como el año pasado, sigue hablando con el departamento de Diseño para hacer cosas distintas. Esto sigue casi más vivo que nunca».
¿Es ese el secreto del buen periodismo, el cariño?
«Hay que tener siempre en cuenta que tú no trabajas para ti, que tengas lo que tengas entre manos hay cientos, miles o millones de lectores que te están esperando. A pesar de todos los pesares, la persona que va al quiosco a comprar tu periódico, o el que entra gratis al digital donde trabajas, no tiene ninguna culpa de tus problemas con tu jefe, de los de tu empresa, del ERE o de lo que sea. Desde el momento en el que nos olvidamos de ponerle cariño a lo que hacemos, que nos da igual el resultado, eso es terrible. Cuando pasas las páginas de un periódico o de una revista, el cariño que se ha puesto a la hora de hacer el trabajo se nota mucho. Además, cuando se junta un excelente profesional que todos los días quiere aprender y todos los días le pone cariño a lo que hace, ese profesional se multiplica hasta la ‘super excelencia’».
Entonces, ¿el buen periodista nace o se hace?
«Tiene un componente vocacional. Te das cuenta de que te llama la atención desde joven este mundo de contar historias. Primero sientes una necesidad de leer y luego de contar. Y a partir de ahí sí que hay muchísimo de hacerse. Solo con vocación no se es un buen periodista. En la Universidad a veces vemos, por ejemplo, cómo un alumno que viene de hacer unas prácticas cubriendo los entrenamientos del Real Madrid en verano para el diario Marca, cree muchas veces que ya lo sabe todo. Y por supuesto no es así. Hay que autoformarse todos los días. Las virtudes, aunque sean naturales, o te las trabajas o acaban quedando enterradas».
¿Favorecen las tecnologías ese trabajo de reciclaje?
«Por supuesto. En mi opinión, ahora mismo vivimos un movimiento boyante para un periodista. Hay muchos sitios en los que puede aprender, motivarse, inspirarse. ¿Cuántos blogs de diseño hay ahora mismo, cuántos de infografía o de periodismo? Yo creo que ahora más que nunca, con este gran acceso a los recursos, los periodistas lo tenemos más fácil que nunca. Además, ¿cuánto tiempo hay que dedicar para leer una entrada en esos blogs
? Apenas un minuto. Se trata de pillar una idea: ‘mira qué bien el enfoque, mira qué comparación más interesante hacen o qué buena idea para este reportaje que estoy preparando’”.
¿Cómo están los alumnos? ¿Están más preocupados de lo normal por la situación del sector?
«Durante años, todos hemos estado transmitiendo un pesimismo absoluto. El desánimo de la profesión, de la redacción, ha calado bastante en los alumnos de periodismo y también en los padres. A mí por ejemplo, me preguntan algunos, muy preocupados: ‘Oye, que me hijo quiere hacer periodismo. Mejor que haga otra cosa ¿no? Que está muy mal esto ¿no?’. Esto demuestra que incluso la gente de fuera de nuestro oficio se entera de que la cosa está muy malita, por ese ‘run run’ general que hay».
¿Está últimamente algo mejor?
«Está empezando a cambiar un poco. De hecho esta semana, de lo que más se está hablando dentro del sector es de que se han creado cerca de 400 empresas periodísticas en el último año. Yo creo que es muy positivo contar también a la gente que es verdad que muchos se han ido a la calle, pero que también lo es que hay otros que están montando cosas. Sabemos que no van a hacer un ‘País’ con 300 periodistas, que van a hacer una revista para tableta con tres, pero bueno… tres, más tres, más tres… Yo creo que esto anima al buen alumno, porque le demuestra que sigue siendo posible hacer periodismo y dedicarse a lo que le gusta».
¿Se les transmite en las clases esta visión más positiva?
«En las clases es fundamental transmitir la realidad y la esperanza. La realidad como elemento de motivación, porque tal y como están las cosas hay que ponerse las pilas más que nunca. Es cierto que antes acababan cien y trabajaban cien. Sin embargo, ahora acaban cien y si no has aprovechado el tiempo lo vas a tener difícil. La esperanza es que los buenos, los que se esfuerzan, siempre lo consiguen».