Su preocupación por el tratamiento adecuado de los menores en el entorno periodístico, ha llevado a laComisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo, órgano impulsado desde laFederación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE)pero con total autonomía en su funcionamiento, a hacer público uninforme-resoluciónque,a través de once recomendaciones, tratará de paliar la presencia de niños desprotegidos en los medios de comunicación. Esta realidad, aseguran los expertos, “se ha agudizado aún más con el auge de la sociedad de la información y la comunicación”, ya que internet ofrece nuevas posibilidades a la profesión periodística y una mayor dificultad para proteger a los menores.
La Comisión, que recuerda que la infancia y la juventud gozan de una especial protección que establece los límites claros, tanto deontológicos como normativos,a la libertad de información, ha elaborado unas pautas que pretenden adecuar el tratamiento informativo sobre los menores a la normativa internacional y nacional vigente sobre sus derechos y al propioCódigo Deontológico de la FAPE. Son las siguientes:
-Respetar el principio de universalidad de los derechos de los niñosy niñas.
-Otorgar prioridad a la proteccióny al interés superiordel menoren la toma de decisiones informativas.
-Vigilar la exactitud y contextualización de los contenidosde las noticias relacionadas con la infancia.
-Rechazar la vulneración de los derechos del menor que persigue obtener beneficios materiales.
-Proteger cuidadosamente la imagen y la identidadde los menores.
– Tratar conespecial cuidadolo referenteal consentimiento del menor o sus tutores legales.
-Comprobarde formaespecialmentecuidadosala fiabilidad de las fuentes.
-Hacer un uso correcto de la información proporcionada por los menores en las redes socialesy foros de internet.
-Garantizar el derecho a la participación de los niños en los medios de comunicación.
-Asumir el efecto educativo de la labor periodística.
-Asumir el principio de corresponsabilidad de los derechos humanos.
La Comisión concluye que, en un presente de constante renovación, cuando las leyes van un paso por detrás de las necesidades de la sociedad, la autorregulación profesional es más necesaria que nunca. En ese contexto, deltratamiento de los menores debe ajustarse a la normativanacional e internacional vigentepero “sobre todo debe ser objeto de reflexión y análisis desde el punto de vista deontológico”.
Puede consultarse el Informe-Resolución al completo aquí