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Buscan fortalecer el periodismo de ciencia

Periodismo científicoRecientemente, la Federación Mundial de Periodistas de Ciencia (WFSJ, por su sigla en inglés) difundió un comunicado sobre la urgente necesidad de cerrar la brecha de comunicación entre los científicos, los periodistas y las comunidades. Tomando como ejemplo el reciente y descontrolado brote de ébola en África Occidental, la WFSJ destacó la importancia de las campañas de medios de comunicación para informar y sensibilizar a la población.

“La falta de información se está extendiendo y aumentando el riesgo de propagación de la enfermedad en todo el África Occidental; se requiere de los periodistas para contextualizar y vincular la información proveniente de los profesionales sanitarios, los científicos de laboratorio y políticos involucrados; así, se deben elaborar historias comprensibles coherentes en un lenguaje atractivo y útil para el público en general”, se lee en el comunicado sobre la trascendencia de esta labor.

Es en beneficio de la sociedad tener una fuerte comunidad de periodismo científico, que sea capaz de criticar e interpretar la información para que pueda ser de utilidad para la formulación de políticas y la vida cotidiana, no sólo en África y no sólo en temas de salud pública.

En México se hace poco periodismo de ciencia, pero en un esfuerzo por estimular su crecimiento, se llevará a cabo el Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación del 24 al 26 de septiembre en la Riviera Maya. Tres de los ponentes que participan en esta reunión comentan sobre su importancia.

Al hablar sobre el Seminario (organizado por el Conacyt con el Centro de Investigación y Docencia Económicas ), Aleida Rueda, encargada de la Oficina de Comunicación del Instituto de Física de la UNAM y conductora del programa Ciencia en todos lados, destacó la importancia de promover un espacio en el que los comunicadores de la ciencia puedan discutir cómo se hace este trabajo, obtener una autoevaluación y analizar a sus audiencias.

Para Javier Cruz, coordinador de la Oficina de Periodismo en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, el seminario es una propuesta espléndida que todavía está buscando una forma de ejecutarse y que cumpla lo que promete, aun así “el sólo hecho de que se dé un espacio donde durante cuatro días sólo hablemos de periodismo de ciencia, eso ya es enormemente favorable y dependerá de nosotros qué tanto lo aprovecharemos; es decir, un espacio en el que se pueda discutir entre los colegas y las partes interesadas es bueno”.

Formación, prioridad

Otro aspecto que destacó Rueda fue la formación y el objetivo de ésta para que los espacios que se abran los ocupe la gente formada y especializada en ciencia. “No es fácil, porque para que surja esa necesidad primero debe haber una convicción al respecto por parte de los dueños (de los medios), los editores y, sobre todo, una demanda social. Todos esos actores deben estar convencidos de que la comunicación de la ciencia sirve para un fin necesario y legítimo”, explicó.

Para Antimio Cruz, periodista independiente especializado en temas de ciencia, tecnología e innovación, hay avances en el campo al que se están incorporando “nuevos periodistas de ciencia con más educación, herramientas y con la potencia que acompaña a la juventud. Aunque el periodismo aún es empírico, esto puede modificarse con nuevos programas (como los que se están llevando a cabo) en el CIDE, la UNAM, la escuela Carlos Septién, el Comecyt (Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología); aun así el periodismo tendrá un grado de empirismo que va a persistir porque la academia va un paso atrás del periodismo cotidiano”.

Falta de atención

Para Javier Cruz, el programa del seminario parece no haberse construido teniendo en mente los problemas más urgentes del periodismo de ciencia en México. “De este encuentro lo que me entusiasma es la posibilidad de confrontar con criterios periodísticos, racionales y analíticos a una serie de periodistas que no sólo no han tenido ningún contacto visible con el periodismo de ciencia, sino que posiblemente son responsables de que tenga espacios tan limitados. En la medida en que eso sea posible, estará muy bien que estén ahí”.

Al preguntar sobre los principales problemas del periodismo científico en México, el maestro de esta materia en la Facultad de Ciencia Políticas de la UNAM aseguró que “el principal problema es el periodismo (en general) en sí. En México esta actividad no se ejerce con estándares de calidad suficientes, todos los demás problemas vienen de ahí, la falta de formación, la falta de espacios, las relaciones ríspidas entre reporteros y las fuentes. Tener un buen periodismo dará un espacio propicio para reporteros especializados”, concluyó.

Antimio Cruz añade como problema la falta de reconocimiento de esta actividad por parte de las instituciones: “ya tenemos casi dos años del actual gobierno y aún no existe un director general de Comunicación Social en Conacyt, lo que habla de la poca atención que le están poniendo a un cargo tan importante”, pone como ejemplo.

Advierte que también es importante reflexionar sobre el periodismo como modelo de negocio. “Estamos muy enfocados en producir los panes y nos hemos olvidado de cómo administrar la panadería”, de nada te sirve tener el producto si no tienes los demás componentes como precio, distribución y promoción del producto.

“Descubrir que hay mucha gente que está haciendo lo mismo que tú en periódicos, revistas, podcasts, televisión, o no hacen nada de eso, pero quieren empezar a hacerlo, te inyecta entusiasmo por la profesión y ayuda a identificar que somos cada vez más y requerimos organizarnos”, comentó Aleida Rueda.

Necesaria, una asociación

México no tiene representación en la WFSJ, por lo que los entrevistados y los colegas independientes o de otros medios e instituciones (este incluido) buscan además integrar una asociación mexicana de periodismo y comunicación de la ciencia con la esperanza de “contribuir con un debate social o un cambio más evidente. No es nuevo, se trata del fortalecimiento de la profesión en un contexto donde ya existen en el mundo muchas agrupaciones de comunicadores y periodistas de ciencia”, explicó Aleida Rueda.

FUENTE: NELLY TOCHE / EL ECONOMISTA

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