
Periodistas de Tenerife | El Espacio de Periodismo y Comunicación acogió este viernes 23 de enero la entrega del premio Patricio Estévanez —instituido por la Asociación de Periodistas de Santa Cruz de Tenerife (APT) para distinguir la trayectoria profesional de alguno de sus asociados—, concedido en su undécima edición a Carmelo Rivero, actual consejero editorial de Diario de Avisos tras su jubilación.
Director del periódico decano de la prensa de Canarias entre 2016 y 2021, cuando pasó al puesto que ahora ocupa, Rivero Ferrera (Santa Cruz de Tenerife, 1957) se suma a una lista de distinguidos en la que le precedieron Eliseo Izquierdo, Ricardo Acirón, Elfidio Alonso, José Siverio, José Antonio Pardellas, Juan Carlos Carballo, Jorge Bethencourt, Daniel Cerdán, Juan Cruz Ruiz y María Luisa Arozarena.
Ante un auditorio en el que no faltaron familiares, amigos y representantes del periodismo, la cultura y la política isleña, Carmelo Rivero recibió la estatuilla (diseñada por el escultor lagunero Ventura Alemán) de manos del presidente de la APT, Salvador García Llanos, quien destacó que reúne «sobradamente» los méritos por su trayectoria profesional y su «compromiso fehaciente con el periodismo», afirmó.

Rivero, a su vez, confesó que en sus 57 años de carrera en el oficio «no hemos hecho otra cosa que escrivivir. Más de medio siglo escriviviendo, y hasta que el cuerpo aguante», dijo en un plural con el que quiso reconocer la figura de su hermano Martín —fallecido prematuramente en 2023—, junto al que se inició en el diario La Tarde y con el que compartió firma — en una sobresaliente producción a cuatro manos que incluyó centenares de piezas de prensa y cerca de una decena de ensayos—, reconocimiento profesional y el Premio Canarias de Comunicación en 2004, recibido ex aequo.
El acto celebrado en la víspera de la festividad de San Francisco de Sales (patrón de los periodistas), fue precedido, como es tradición, de una ofrenda floral ante el busto de Patricio Estévanez Murphy, fundador de la APT, localizado en la plaza San Francisco.
Glosa de Zenaido Hernández
El periodista y escritor Zenaido Hernández fue el encargado de glosar la figura del Rivero Ferrera, como colega de oficio, pero, especialmente, por su condición de amigo desde la infancia. Apareció así en su intervención un primer paisaje: el del barrio capitalino de Duggi. «La casa de los hermanos Rivero, en la calle Duggi —recordó—, se convirtió en nuestro taller de aprendizaje. Yo ansiaba esos momentos. Muy pronto Martín comenzó a trabajar en la Caja de Ahorros; Carmelo, en el despacho del abogado y profesor de Derecho Civil y Mercantil en la Universidad de La Laguna Manuel García Padrón».
Unos cuantos años antes, recordó, Hernández y los hermanos Rivero habían iniciado «una apuesta por la letra impresa, por captar la noticia, por volcar la curiosidad que nos lleva a interesarnos por tantos y tantos temas». Una pasión común que tuvo como primera consecuencia su entrada en el diario vespertino La Tarde. «Los sábados, con el casete a mano —explicó—, llamábamos por teléfono a nuestros admirados Camilo José Cela, Ramón J. Sender, Rafael Alberti, Severo Ochoa, Miguel ÁngelAsturias…».
«Carmelo decidió vivir entre la tinta que besaba apasionadamente al plomo y que dio el pensamiento impreso en el papel —destacó Zenaido Hernández—, y abrió camino a la luz, y también en el éter, y con precisión y rigor ante las cámaras, en el compromiso editorial dando a la prensa diferentes títulos, siempre envuelto en la curiosidad y tratando de responder a su vez a los interrogantes de la vida». «Carmelo Rivero sigue al pie de la actualidad, esa absenta que le impide mirar hacia otro lado que no sea la verdad. Así es Carmelo, el vecino de Duggi, que había sido alumno en la calle San Sebastián de otro de los grandes maestros, Juan Antonio PadrónAlbornoz; aquel pibe que jugaba a la pelota en la placita de Duggi, donde teníamos por compañero a Pepín, con su futbolín y transistor atento a todos los partidos, el que seguía con interés el rápido movimiento del Lámparas Apa de hockey sobre patines», finalizó Hernández.