Jorge Benítez (El Mundo) | Cuenta la historia que dos periodistas catalanes, Eugeni Xammar y Josep Pla, entrevistaron juntos a Adolf Hitler el 8 de noviembre de 1923 en la redacción del periódico filonazi Völkischer Beobacher (El observador popular), apenas unas horas antes de su intento de golpe de Estado en Múnich. Cada uno publicó la versión de este encuentro en sus respectivos diarios: Xammar en La Veu de Catalunya y Pla, en La Publicitat. En sus declaraciones, un Hitler de 34 años simpatizaba con la España de Miguel Primo de Rivera —un golpista recién exitoso— y trataba sin tapujos el «problema judío».
«La cuestión judía es un cáncer que corroe el organismo nacional germánico», decía el futuro Führer, entonces un completo desconocido en España y con muy limitada influencia en Alemania. «Un cáncer político y social. Afortunadamente los cánceres políticos y sociales no son incurables. Está la extirpación. Si queremos que Alemania viva, tenemos que eliminar a los judíos» […].