
Salvador García Llanos | El Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) acogió en su sede de Puerto de la Cruz el libro Inocencia salvaje: las niñas jarrapas de Andrea Abreu (Mercurio Editorial), obra de la filóloga e ilustradora Sandra González Reina (Moya, Gran Canaria), a quien acompañaron en la presidencia del acto Paula Fernández Hernández, profesora de Literatura Española de la Universidad de La Laguna; y José Miguel Perera Santana, editor, crítico literario y académico colaborador de la Academia Canaria de la Lengua. La cita se completó con una exposición homónima de este ensayo.
El libro es un ensayo sobre el análisis de la perspectiva narradora de aparente inocencia. Que a los cinco años de su aparición ya se publique un ensayo sobre la célebre novela de Andrea Abreu Panza de burro nos da idea del significado y la profundidad de la obra. Sobre ello hablaron autora y presentadora, que convergieron en la rebeldía de la escritora icodense y de su propia creación. “La novela se impone ante lo que se espera de las niñas (en referencia a las protagonistas), las expectativas de la modalidad dialectal canaria, de la vida rural y de las propias islas”, señaló Sandra González, autora, por cierto, de Margullito, un proyecto artístico donde fusiona lo literario y lo visual a partir de cuerpos casi nunca normativos y de heterogéneos elementos de la esfera cultural canaria.
El libro, desde luego, ocupa ya un espacio de reflexión sobre la identidad literaria canaria y los modos en los elementos característicos como la infancia, lo marginal y lo insular se entrecruzan en la ficción contemporánea.