‘La credibilidad de los periodistas’, artículo de Antonio Caño
«Es nuestro trabajo y nuestra conducta lo que ha socavado nuestra credibilidad ante la sociedad, no los jueces».
«Es nuestro trabajo y nuestra conducta lo que ha socavado nuestra credibilidad ante la sociedad, no los jueces».
«Van desapareciendo vertiginosamente. Los que quedan ensayan estrategias de supervivencia, como la venta de encendedores, banderines, chuches…».
«Desde principios de 2025, al menos 99 periodistas y trabajadores de medios de comunicación han sido asesinados en el ejercicio de su profesión».
«En la BBC al menos ha habido la dignidad de dimitir porque una manipulación tan grave no puede quedar sin respuesta en una sociedad en la que todavía se conjuga ese verbo».
«La corporación británica ha cometido errores. Sus dirigentes lo reconocen y dimiten. Qué envidia».
«La Sala de lo Penal del Supremo ha abierto un proceso contra el ejercicio de la profesión, negando todo el crédito a los testigos periodistas».
«En un entorno incierto, el liderazgo del ‘dircom’ es esencial para ordenar la complejidad y construir confianza”, afirma Jordi Romañach.
«Taravillo, al contrario que Trapiello, parece entender que la libertad no siempre necesita permiso: a veces basta con saber escribirla».
«Precisamente porque los políticos populistas dominan el arte de la retórica que causa efectos, pero esquiva las responsabilidades penales, el periodismo debe extremar las formas».
«Ahora una nueva etapa: la jubilación, el paso a la lectura incesante de tantas cosas pendientes, a la atención de las innovaciones que siguen rumiando».