
‘Un adiós tranquilo y respetuoso’, por Manuel Negrín
“Domingo Álvarez siempre estuvo dispuesto a escuchar todas las opiniones. Porque el respeto a esas opiniones, a otros pareceres o ideas, fue su santo y seña”.

“Domingo Álvarez siempre estuvo dispuesto a escuchar todas las opiniones. Porque el respeto a esas opiniones, a otros pareceres o ideas, fue su santo y seña”.

Versátil autodidacta tan respetado como admirado, referente generacional, ejerció el oficio en prensa, radio y televisión haciendo de la mesura su sello distintivo.

“En los libros de Mario aparecieron poco a poco mundos, personajes y escenarios que iban a cambiar nuestra percepción de la realidad”, escribe el exdirector de la Cátedra Vargas Llosa.

“A quienes, como él, se afincaron en otras latitudes, el Puerto les siguió reclamando y esperando y les acogía con afecto cada vez que tenían oportunidad de retornar”.

“Nos queda, sobre todo, el desafío de continuar su misión: comunicar con verdad, aprender con pasión y compartir con generosidad”.

“Nos han dejado Luis Alemany y Antonio Arozena, con quienes compartimos no pocos cierres de edición en Diario de Avisos”, recuerda en su obituario el presidente de la APT

Premio Canarias de Literatura en 2012 y miembro de la Generación de los 70, sus inquietudes creativas lo condujeron por la novela, el teatro, la crítica y el artículo periodístico

Luchador, futbolista, técnico, presidente federativo y del San José, periodista y canario apasionado.

Fue director de ‘Interviú’ y desde marzo de 2023 realizaba una mirada semanal a acontecimientos del pasado en este diario.

En la despedida de José A. Alemán: “Crítico, mordaz, satírico, agudo… Ese era su estilo, contrastado en sus columnas y en su escritura”.

Dedicó toda su vida al periodismo canario y al análisis de la actualidad en todos los medios de comunicación donde dejó su impronta.

Con tan sólo 26 años, fundó en 1987 ‘Página 12’, un diario de izquierdas conocido en sus inicios por sus portadas irreverentes.

Director de ‘El Día’ en los años ochenta, modernizó la comunicación con el color y las infografías. Fue promotor de la Facultad de Ciencias de la Información de la ULL.

“Todos serían los grandes temas de su carrera, ya fuera bajo su firma o la de sus históricos seudónimos”, escribe Juan Carlos Laviana.

Exponente de una de las sagas más importantes del oficio en nuestro país, tocó con maestría todo que su propuso: baloncesto, gastronomía, deontología o editorialismo, entre otros.