SWI | El periodismo vive «una especie de peligro existencial», con una alta mortalidad en Gaza, Ucrania o algunos países de Latinoamérica y con medios en «asfixia económica», alerta a EFE el secretario general de Reporteros sin Fronteras (RSF), Thibaut Bruttin, que en el cuarenta aniversario de esta organización pide a la comunidad internacional «invertir esa espiral».
En sus 40 años de vida, RSF ha visto una evolución «muy clara»: «En 1985, los periodistas eran testigos privilegiados de la Historia, después se convirtieron en víctimas colaterales, luego secuestrados como moneda de cambio, como sigue sucediendo con demasiada frecuencia en transacciones diplomáticas o relaciones políticas, y ahora se han convertido en objetivos, en personas a abatir», denuncia Bruttin.