‘Fernando Ónega, un maestro imprescindible’, por Carlos Dávila
«Lo de menos es que ha muerto un periodista que merece ser llamado maestro; lo de más es que daba gusto estar con él».
«Lo de menos es que ha muerto un periodista que merece ser llamado maestro; lo de más es que daba gusto estar con él».
Periodista y ensayista asturiano residente en Barcelona, fue una de las voces más reconocibles de los medios en las últimas décadas.
En sus despachos le acompañó siempre a Luis Ángel de la Viuda el mismo letrero: “Peligro. El jefe está explosivo”, pero de ideas y afectividad, nunca de enfado y rencor sino de acendrado humor.
El periodista atiende a 20minutos por el 50 aniversario del cierre del Diario Madrid por parte de la dictadura franquista y habla, entre otros temas, de la libertad de prensa.