Spotify lanza en pruebas la posibilidad de escuchar artículos largos de revistas
La compañía sueca enrola a publicaciones como ‘Rolling Stone’, ‘Variety’ o ‘Vogue’ para una iniciativa con la que pretende estimular el consumo de audiolibros.
La compañía sueca enrola a publicaciones como ‘Rolling Stone’, ‘Variety’ o ‘Vogue’ para una iniciativa con la que pretende estimular el consumo de audiolibros.
La agencia inaugura una estrategia de producción audiovisual encaminada a alcanzar a usuarios con menor predisposición a consumir investigaciones en texto.
Pone como ejemplo el caso de ‘The New York Times’, que obtiene importantes beneficios económicos gracias a un modelo que logra atraer suscriptores dispuestos a pagar.
El autor analiza cómo periodistas, editores, técnicos y directivos de algunos de los principales medios internacionales interpretan la irrupción de la IA en las redacciones.
El grupo editor ha reconocido que las 40.000 suscripciones en papel representan una parte cada vez más reducida frente a las 75.000 exclusivamente digitales.
Uno de cada tres españoles mayores de 14 años elige este formato como medio de referencia cada día mientras el audio bajo demanda continúa creciendo.
Medita lanzar un servicio de suscripción que daría acceso al archivo histórico de la cadena y un muro de pago para consumir contenido popular.
Al abrir por completo su contenido y apostar por ediciones locales gratuitas ha sorprendido a una industria que se mueve justo en sentido contrario.
Descubren que los tipos de historias que producen con mayor frecuencia son los menos leídos, por lo que no generan tantos ingresos publicitarios como las piezas más seguidas.
Su estrategia sigue centrada en el ‘bundle’, que permite combinar distintas suscripciones digitales. Más de la mitad de los abonados ya tienen acceso a varios productos o al paquete completo.