‘Gay Talese y el poder (sin reino) del viejo periodismo’
Alfaguara reedita el formidable retrato que el gran reportero escribió sobre la (intra)historia de ‘The New York Times’.
Alfaguara reedita el formidable retrato que el gran reportero escribió sobre la (intra)historia de ‘The New York Times’.
‘The New York Times’ ensayará en Minneapolis y St. Paul un modelo de ‘newsletter’ local que busca convertir la proximidad en hábito, datos propios, lealtad e ingresos.
Los abonados en el exterior representaron cerca del 26% de los exclusivamente digitales durante el primer trimestre de 2026.
A.G. Sulzberger, presidente y editor del periódico, acusa a las grandes compañías de hacer una «apropiación descarada de propiedad intelectual» a una escala sin precedentes.
A medios de comunicación como ‘The New York Times’ y ‘The Washington Post’ les llegó la filtración, pero decidieron no publicar nada para «proteger a las tropas en el terreno».
Se una a las denuncias por infracción de derechos de autor que ya formularon antes News Corp, Reddit o la matriz de ‘Financial Times’.
Las nuevas normas del Pentágono establecen estrictas limitaciones de acceso físico a sus instalaciones y a uso de fuentes.
«Lo extraño no es que el NYT omita lo esencial, sino la suavidad con la que lo hace: convertir al verdugo en un contexto y a la víctima en un inconveniente psicológico».
Su estrategia sigue centrada en el ‘bundle’, que permite combinar distintas suscripciones digitales. Más de la mitad de los abonados ya tienen acceso a varios productos o al paquete completo.
Durante tres décadas, en la Escuela de Periodismo de Columbia, Sam Freedman ha animado a los estudiantes a probar las narraciones largas. Su amor exigente ha dado frutos.