‘Alfonso, aquel hombre’, por Juan Cruz Ruiz
«Era un escritor formidable, una risa hecha de generosidad y de pasión por el oficio del periodismo (y también por el oficio de escribir)».
«Era un escritor formidable, una risa hecha de generosidad y de pasión por el oficio del periodismo (y también por el oficio de escribir)».
“A veces me llamaban los linotipistas para que les ampliara un texto ajeno y cumplir así con el espacio que le habían dejado en la página a esta o aquella noticia”.
“A pesar de que hice Filosofía y Letras y además Periodismo, ninguna de esas dos largas asignaturas las seguí como es debido, porque muy pronto sentí la llamada de las redacciones”.
“Conocí una Redacción muy pronto, cuando ni siquiera había acabado el Bachillerato. Había ido a ver a don Julio Fernández, director de ‘Aire Libre’, el primer periódico para el que trabajé”.
Dedicó casi por entero su carrera profesional al referido ámbito, que inició en el semanario ‘Aire Libre’, para continuar en ‘Jornada Deportiva’ y ‘El Día’, donde se jubiló.
Salvador García Llanos rememora la trayectoria del decano de los periodistas deportivos tinerfeños, retirado hace años de la actividad profesional.